no era tan frio como todos pensaban, era mediados de noviembre y al parecer a nadie le importaba el tremendo calor que hacia. las ultimas horas de clase eran las mas agotantes. el hambre con cansancio combinadas era algo duro de superar y de olvidar, pero en mi mente empezo a rezumbar algo, una cara.
habia pasado 1 dia desde que ese chico paso por mi salon a buscar a una compañera. lo primero que me llamo la atencion de el fuon sus pulseras y su modo de hablar. tan despreocupado, como si nada le importara; el simplemente no era uno de los del monton.
vaya chico que vi , aunque se fueron repitiendo los dias en los que iba y se me hacia un pasatiempo verlo cada vez que pasaba. hasta que un dia pregunte su nombre...
Y entonces...?
ResponderEliminarlo supe..
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